Rubén Galván Cruz, Juez Primero de lo Familiar

Se registran por lo menos 2 divorcios al día en Nuevo Laredo en lo que va del año

Félix Diéguez

NUEVO LAREDO, TAM.- Al no existir ya la necesidad de objetar una causa para solicitar un divorcio, aumenta en forma importante el trámite de separación conyugal incausado.

Las parejas jóvenes preferentemente, acuden ante las autoridades para solicitar un divorcio incausado, en 58 días se han dado 94 separaciones.

El divorcio se mantiene constantemente a la alza, la tramitación del mismo vive un auge, incluso los números del presente año, podrían superar a los del año anterior, comentó Rubén Galván Cruz, Juez Primero de lo Familiar en Nuevo Laredo.

“En lo que ha transcurrido del presente año se han efectuado 94 divorcios, mientras que en los dos primeros meses del 2017 fueron un total de 97, todo esto se debe a la nueva modalidad de divorcio, el llamado incausado en el cual ninguna de las dos partes requiere manifestar una causa para separarse, basta con manifestar que ya no quieren vivir con su consorte para tramitarlo”, añadió Galván Cruz.

El índice de divorcios, demuestra también que son parejas jóvenes las que en forma más abundante se divorcian, ahora ya no es necesario como hace algunos años, que las redes sociales u otras causas, originaran la petición del divorcio, ello quedo atrás, aseguró.

Pero que es lo que más afecta un divorcio, preguntó sin lugar a dudas que el núcleo familiar es el más afectado, aunque también hay que aceptar que en muchos de los casos la separación viene a ser un mal necesario.

“Cuando hay hijos de por medio hay que llegar a un acuerdo sobre la convivencia, guarda, custodia y alimentos, debiendo intentar fijar entre ellos un acuerdo justo y equitativo, o en su defecto será el juzgador quien lo determine en lugar de la pareja, pero debe ser suficiente para cubrir las necesidades, pudiendo ser 30 por ciento como mínimo y hasta 50 por ciento máximo de las percepciones, aunque lo ideal es que lleguen ellos mismos a un acuerdo para tener una convivencia con los hijos”, concluyó el Juez Primero de lo Familiar.