Cuatro imprescindibles para tu cocina

La cocina es una de las estancias del hogar en la que pasamos más horas. Nos despertamos a primera hora de la mañana y vamos a la cocina a desayunar. Es en ella donde almorzamos, merendamos, cenamos… Donde recibimos a amigos y familiares, donde explotamos nuestras habilidades de chef, etc. Por ello, debe estar integrada por electrodomésticos de gran calidad.

La importancia de la calidad

Cuando destacamos la calidad de los electrodomésticos, lo hacemos, en primer lugar, por la seguridad.

Y es que en la cocina hay multitud de electrodomésticos cuyo fin es calentar y pueden llegar a alcanzar elevadas temperaturas. Están el microondas, el horno, la tostadora, la vitrocerámica, etc. Por tanto, es recomendable que sean de buena calidad para evitar incendios, escapes de gas o males similares.

Un electrodoméstico en mal estado puede provocar un cortocircuito en cualquier momento.

Por ello, intenta que esté todo en buen estado. Revisa de manera frecuente cómo se encuentran tus electrodomésticos y si ves que algún cable está dañado, las resistencias del horno fundidas o descolgadas, o cualquier otro problema, soluciónalo. Repara esos o hazte con nuevos electrodomésticos.

Vitrocerámicas

Uno de los electrodomésticos que más usarás en tu hogar será la vitrocerámica. Ahí podrás hacerte cualquier alimento a la plancha, cocer verdura, hacer algún dulce al baño maría, freír un huevo o cualquier alimento empanado, calentar agua, etc.

La vitrocerámica ofrece muchos usos. Seguramente sea la parte de la cocina que más uses, por lo que debes hacerte con una de las mejores vitroceramicas del mercado.

A la hora de decantarte por una u otra, debes valorar varios aspectos.

En primer lugar, ¿inducción o vitrocerámica? Son dos tipos de cocinas eléctricas, pero existen varias diferencias entre ellas.

Las primeras calientan mucho más rápido y gastan menos energía, lo que a la larga, se notará en tu bolsillo.

Pero la vitrocerámica también tiene algunas ventajas:

  • Pueden usarse todo tipo de recipientes, independientemente del material.
  • Produce un calentamiento progresivo. Es decir, las resistencias no calientan inmediatamente los alimentos, lo que puede ser beneficioso para determinados productos que no reaccionan bien ante cambios bruscos de temperatura.
  • Son fáciles de limpiar.

Una vez te hayas decidido por uno de estos dos sistemas, elije el número de fuegos que quieres que tenga.

También es muy importante la potencia de la vitrocerámica o la placa de inducción y las funciones que tenga.

Otro electrodoméstico útil: el microondas

El microondas es otro de los electrodomésticos de tu cocina a los que le darás más uso. Para calentar la leche para el café, para descongelar algún alimento más rápidamente, para hacer palomitas, para hacer una infusión o té, para hacer una pizza, etc.

El microondas también te servirá para muchas cosas. Por ello, necesitas uno potente, con funcionalidades tanto para descongelar como para calentar.

A la hora de elegir uno, analiza sus dimensiones y la potencia. Si es más potente, tardará menos en calentar un alimento o, en su lugar, descongelarlo.

Otro aspecto a valorar es el diseño y color.

Baterías para la cocina

Está claro que sin los electrodomésticos no se puede cocinar, pero también son imprescindibles las cacerolas, ollas, sartenes, etc.

Si no dispones de un buen recipiente en el que cocinar, la comida no saldrá del todo sabrosa. Si tienes una sartén u olla desgastada, posiblemente se te peguen los alimentos y se te quemen con más facilidad.

Por tanto, debes tener una buena batería de cocina para hacer que tus platos salgan a la perfección, sin sorpresas de última hora.

Por una parte, la cantidad de piezas. Puede que una batería sea sustancialmente más económica que otra, pero tal vez esta segunda te ofrezca un mayor número de piezas y, además, de mejor calidad.

Por ello, no te dejes llevar a la hora de comprar al menor precio. Analiza la oferta que hay y, a partir de ahí, valora cuál te interesa más.

Igualmente, tendrás que tener claro el uso que le vas a dar. No usarás los mismos utensilios en el ámbito familiar que si adquieres la batería en vistas a un negocio de hostelería.

Además, en ese caso, las dimensiones de, por ejemplo, la olla, tampoco deberían ser las mismas. Para un restaurante, la olla debería ser mucho más grande que si se va a usar en casa, para una familia de unas cuatro – seis personas.

Aparte de esto, el aspecto más importante es el material. Te vendrá mejor una batería de un material u otro en función también del sistema de cocina que tengas. Es decir, si tienes una vitrocerámica, inducción o gas.

Entre los materiales se encuentran el hierro colado, el acero inoxidable o el aluminio. Cada uno tiene unas características.

El primero es un material que tarda más en calentarse, pero resulta más estable a la hora de mantener y distribuir de manera uniforme el calor. Además, pueden utilizarse en todo tipo de cocinas.

No ocurre lo mismo con el acero inoxidable o el aluminio. Estas últimas, por ejemplo, no son aptas para placas de inducción.

Por su parte, para las cocinas de gas, las más demandadas son las de cobre estañado.

Por último, destacamos que también podría valorarse el grosor y la curvatura o rectitud de la base.

Un imprescindible: un pelador de patatas

El cuarto imprescindible es un pelador de patatas. Son muchos los platos que pueden cocinarse con patatas, así como otras verduras similares. Distintos guisos, salsas, etc.

Y aunque parezca una tontería, no lo es. Un pelador de patatas te facilitará mucho el trabajo y, además, evitará que sufras algún pequeño desafortunado accidente. Y es que cuando pelamos una patata u otra verdura con un cuchillo, corremos el riesgo de cortartnos.

Como ves, debes tener en tu cocina estas cuatro herramientas para servir los mejores platos y cocinarlos de la manera más eficiente.

Fuente: www.panorama.com.ve